Hoy por hoy, en los pasillos del Hospital Rosales se observa una mezcolanza caótica entre pacientes que van y vienen, personal médico, trabajadores de la Dirección de Obras Municipales (DOM) con uniformes, presos en fase de confianza, que llevan y traen materiales de construcción de un lado a otro; y custodios que caminan a su paso.
Este caos constante ocurre a causa de las remodelaciones y obras en el nuevo Hospital Rosales, que está siendo construido sobre la 25a. Avenida Norte de San Salvador bajo la dirección de la DOM.
Suscríbete para seguir leyendo
Obtén acceso a todo nuestro contenido exclusivo.Continuar leyendo
Fuentes médicas del hospital explicaron a este medio que la colocación de las áreas de atención, especialidades y subespecialidades, que están funcionando en el exedificio del ISSS enfrente del nuevo Rosales, son establecidas por personal de la DOM, de forma arbitraria y con cambios constantes, sin que se tome en cuenta el criterio de los encargados de dichas áreas médicas.
Lea además: Pacientes buscan atención médica entre desmontaje del antiguo Hospital Rosales
Tal desorden provoca no solo un mal servicio para quienes llegan a recibir atención médica, sino que también les expone a contaminarse con otros males o enfermedades, en medio de un desorden sanitario que parece una bomba de tiempo.
El Diario de Hoy vio de primera mano la confusión de decenas de pacientes, como una señora preguntando: "Disculpe, ¿me puede ayudar? ¿dónde tengo que ir a hacerme este examen? es de Neumología", cada que vez que se acercaba un médico o trabajador de Salud, mientras recorría de un lado a otro los pasillos en el Hospital Rosales.
La mujer, de 78 años y de andar pausado, mostraba la orden para una espirometría. Llevaba un largo rato tratando de sacar la cita para el procedimiento, cuyo resultado debe estar listo para el 15 abril, fecha en la que se va a presentar a su cita en la consulta externa de Neumología.
"Vine a las 8:30 (a.m.), ya fui a la farmacia para retirar medicina para los ojos, y saqué una cita, pero quiero sacar esta otra cita porque el 15 me va a ver el doctor. Ya caminé por todo esto, y me mandan de un lado para otro. Han movido todo", exclamó, cansada. Ya eran casi las 10:00 a.m.

Durante unos 10 minutos siguió caminado por los pasillos, entró al área de la consulta externa, de donde la enviaron nuevamente al pasillo por donde llegó. "Ya se pasó del área de procedimientos de Neumología, aquí solo es la consulta, debe ir a donde dice terapia respiratoria", le informaron en la estación de enfermería. Y volver a empezar.
Mientras regresaba, se detuvo en un extremo a revisar un cartel con indicaciones de cada área dentro del hospital, pero la lista no especificaba el área de procedimientos de Neumología.
Otro paciente que buscaba sacar una cita para un electrocardiograma, también adulto mayor, se paró junto a la señora: "Esto es un caos", exclamó. "La primera vez que vine (en octubre de 2024) no me costó dar, hoy ando bien desorientado", continuó.
Y sí, el caos es evidente. En los pasillos, que parecen más angostos de lo normal por las paredes de láminas que cercan las áreas en demolición -donde funcionaba la capilla, una de las áreas más emblemáticas del antiguo hospital- así como el edificio central, en algunas de estas todavía se observan parte de paredes de láminas de hierro usadas para su construcción entre 1891 y 1902, según informes.
El Hospital Rosales, que cuenta con una riqueza histórica, forma parte de la lista de monumentos nacionales del Ministerio de Cultura, y ahora está siendo demolido.
"Vaya al punto verde", referían algunos médicos, donde el hombre que necesita el cardiograma terminó su búsqueda después de varios minutos.
El punto verde es la zona donde se ubica el área de citas y una de las farmacias, entre otras atenciones.
"Vine a las 8:30 (de la mañana) ya fui a la farmacia y saqué una cita, pero quiero sacar esta otra cita, el 15 me va a ver el doctor. Ya caminé por todo esto, y me mandan de un lado para otro"
Paciente
Pero el caos manda. En los pasillos del actual Hospital Rosales es normal ver cajas acumuladas en el piso con insumos médicos y medicamentos, colocadas ahí a falta de una área de bodega para la farmacia. Algunas de estas cajas están abiertas, con su contenido visible; otras empacadas con plástico transparente y rotuladas con el nombre de otro hospital público. "Hospital Saldaña" se leía en uno de los bloques.
En otro de los sectores, se han colocado unas tablas, en forma de rampa, que permiten el paso a un área de construcción, pero que también dirige al sector de gestión de camas y área de consultas de procedimientos; ahí cruzan pacientes en sillas de ruedas, camillas con pacientes de ingreso y personal de construcción con carretas, donde trasladan material, todos ocupando este mismo camino improvisado.
"Está bien confuso esto aquí. Toda esta área la han demolido. Aquí estaba el laboratorio, consulta general; todo lo han pasado para donde estaban los dormitorios de los médicos", comentó un paciente que esperaba a ser llamado en el área de emergencias.
Le puede interesar: Continúa la intervención en el antiguo Hospital Rosales
Actualmente, el sótano del edificio que era del ISSS y que estuvo administrado por el Rosales, funciona como área de hospitalización para pacientes de Neurología, Endocrinología, Neumología e Infectología, según El Diario de Hoy pudo constatar.

"Allí está Ictus (Accidente cerebrovascular)", comentó una doctora, mientras salía de un oscuro pasillo en esa área.
Es que una de las entradas es por un pasillo que no tiene luz, que luce oscuro completamente; a unos metros, una puerta iluminada (la única que tiene iluminación) avisa cuál es el camino a seguir. Dos filas de gradas conducen al sótano, donde están familiares de pacientes que tienen algunos días de estar en el lugar.
Esa área no tiene aire acondicionado, ni ventilación; la única entrada de luz natural es uno de los extremos de ese pasillo, que es la otra entrada por donde llegan los pacientes en silla de ruedas. Para llegar a este punto deben bajar por la rampa improvisada, avanzar por el desolado edificio que por años ocupó el ISSS, en medio de maquinaria y camiones de construcción.
Los familiares cuidadores de pacientes ingresados explican que para dormir lo hacen en las sillas del pasillo, en medio de las cajas de insumos médicos y con una abundancia de zancudos "que no dejan dormir".
Desde ese mismo pasillo se logra observar algunas camillas de los pacientes de Neurología.
"Venimos desde allá cerca de la frontera. Estoy cuidando a mi papá, lo han operado de la cabeza. Este es el quinto día que tenemos de estar aquí, ahora le dieron el alta", comentó una de los familiares.
Los zancudos se podían ver, cuatro, cinco, rodeaban a esta persona, esperando que se quedara quieta para atacar.
"Llevo tres días de no dormir, hasta ahora nos han pasado para acá, a él (esposo) lo van a operar porque tiene sangre coagulada en la cabeza. Pasamos dos días en la emergencia esperando porque no hay camilla, esto es que él venía referido de emergencia, pero hemos esperado ya tres días", comentó otra de las acompañantes, que había llegado desde Cabañas.
Pese a que algunas áreas de atención ya han sido remodeladas, varias lozas del piso de cerámica ubicadas en los pasillos, por donde transitan pacientes y trabajadores con carretas cargadas de materiales de construcción, lucen quebradas.
"La primera vez que vine (en octubre de 2024) no me costó dar con los lugares, hoy ando bien desorientado. Preguntando porque todo lo han movido de lugar"
Paciente

"No hay planificación"
Fuentes internas señalaron a este medio, que los pacientes fueron trasladados a esta área en los últimos meses del año pasado, y que a los 3 días de estar ahí se empezó a inundar de aguas negras; la cloaca estaba tapada, se inundó las instalaciones del sótano, y no había baños.
A mediados de marzo, se pudo evidenciar que ya hay una área de baños habilitada, aunque también funciona como bodega de artículos como guacales, bidones, cubetas y otros depósitos.
Según se ha podido constatar, los pacientes ingresados de otras especialidades, como Cardiología y Urología, han sido trasladados a hospitales privados, donde el Ministerio de Salud ha contratado los servicios para pacientes del Hospital Rosales.
"Cardiología está en el hospital Bautista, allá se han asignado dos pisos para los pacientes del Hospital Rosales", explicó una fuente médica, quien solicitó anonimato para evitar represalias.
"Vamos para ingreso, estamos esperando porque nos han dicho que nos van a mandar para el Hospital Bautista", comentó una mujer, lo cual confirmó la versión, pues su mamá es paciente de Urología.
Asimismo, un doctor que caminaba por el pasillo comentó que, desde enero, los pacientes de cardiología se han enviado a este hospital privado.
Servicios como el de Laboratorio también han sido segregados. La toma de muestras está en el hospital Central, a un costado del Centro de Gobierno, a donde se está refiriendo a los pacientes.
Médicos han señalado además que hay otros hospitales donde se han enviado a los pacientes ingresados del Rosales, como el hospital Paravida y el hospital nacional San Rafael, en Santa Tecla; este último para el caso de los pacientes de Otorrinolaringología.
"No hay planificación. Las especialidades están cambiando constantemente de ubicación", explican las voces médicas, que añaden que hay pacientes que llegan con citas desde hace un año y no saben adónde llegar, o se encuentran con que el lugar donde iban a recibir la cita para su especialidad o subespecialidad correspondiente, ya cambió.
Las autoridades de Gobierno no han hecho pública ninguna información sobre la remodelación u obras que se desarrollan en el recinto, o una guía para ubicar a pacientes de las diversas áreas, así como tampoco han brindado detalles sobre esta intervención.
En enero pasado, el Ministro de Salud, Francisco Alabí, dijo durante una entrevista radiofónica que no se puede dar mantenimiento a estructuras que están demasiado dañadas y que representan un peligro para pacientes y personal, en referencia a zonas antiguas del Rosales que estaban siendo demolidas. Indicó que sí hay voluntad de conservar lo que se pueda de esta arquitectura patrimonial. No dijo nada del caos diario que se vive en el Rosales.
"A mi papá han operado de la cabeza. Yo estoy cuidándolo. Ya tenemos varios días de estar aquí. Ahí se duerme uno, en esas sillas, y los zancudos que no dejan dormir"
Familiar de paciente hospitalizado
MÁS SOBRE ESTE TEMA
KEYWORDS
Comunidades Dirección Nacional De Obras Municipales DOM Hospital Rosales Hospitales Ministerio De Salud Ministro De Salud Salud Ver Comentarios