A más de seis años del asesinato de Blanca Iris Rivera fuera asesinada a tiros en su lugar de trabajo, en el mercado municipal del ahora distrito de Agua Caliente, en Chalatenango un tribunal ha dictado sentencia contra el principal sospechoso de cometer el crimen.
Álvaro Antonio Rodríguez Velásquez, prófugo de la justicia desde el 16 de julio de 2018, el día del crimen, fue condenado a 50 años de cárcel, la pena máxima por feminicidio.
Ese día, según testigos citados en el reporte judicial sobre la sentencia, Rodríguez llegó a la oficina de la administración del mercado de Agua Caliente y furioso sacó un arma con la que le realizó disparos que impactaron a Blanca en su cabeza y tórax.
La investigación determinó que la víctima había dado por terminada una relación sentimental con el imputado debido a maltratos, episodios de celos y control al que la mantenía sometida. Rodríguez había pedido a Blanca restablecer la relación, al negarse, la comenzó a acosar y amenazar de muerte a ella y a los familiares de ella.
Tras asesinar a su expareja, el acusado huyó a bordo de una motocicleta, la cual sería hallada una hora después abandonada en la calle principal del cercano cantón Palo Verde, de acuerdo a informes periodísticos.
Álvaro Rodríguez, laboraba como vigilante pero antes fue parte de los batallones de la Fuerza Armada que fueron desplegados en Irak a principios de la década de los 2000 para labores de seguridad y pacificación en esa nación asiática.

La Policía Nacional Civil (PNC) consideró a Rodríguez como un sujeto “peligroso” y de “mal carácter” y adiestrado en el manejo de armas de fuego por su pasado militar, que había sido denunciado en al menos cuatro ocasiones por Blanca señalándole por amenazas, expresiones de violencia contra la mujer y violencia intrafamiliar. Aunque en ninguna de las ocasiones permitió que las diligencias judiciales avanzaran y retiraba las denuncias.
Al cometer el asesinato, Rodríguez era buscado para ser capturado por desatender una orden de alejamiento en favor de Blanca emitida por el Juzgado de Paz de Agua Caliente.
La víctima dejó en la orfandad a un hijo que procreó con Rodríguez y a dos hijas de otra relación.