Bucha es una de las ciudades ucranianas más asediadas por las tropas rusas, desde la ocupación miles de civiles lograron escapar de sus hogares dejando todo para salvaguardar sus vidas.
Una de las pocas familias que ha podido regresar a su departamento luego que las tropas al servicio de Moscú retrocedieran denunciaron que los soldados habían escondido una granada en el interior del piano ubicada en la sala y perteneciente a la niña de la casa.
El testimonio difundido por Tatiana Monko, la madre explicó que escaparon de Bucha, junto a su familia, pero tras varios meses decidieron regresar y encontraron su casa en ruinas.
Según explicó la madre las explosiones hicieron que las ventanas y otros objetos frágiles fueran destruidos, también señaló el daño por la ocupación de su residencia por soldados que tomaron el lugar para descansar.
“Rompieron la puerta de nuestro departamento, todo quedó desparramado en el departamento, muchas cosas fueron dañadas y saqueadas”, sostuvo Tatiana a VICE News.
Para la niña de 10 años, Darinka, la emoción era increíble al regresar y notar que una de las pocas cosas que estaban intactas era el piano que ella solía tocar, mismo por el que había ganado varios reconocimientos.
A pesar de la mezcla de emociones la madre pudo detectar justo a tiempo que los trofeos y medallas de piano, teatro, canto y ajedrez estaban desordenados. Esto despertó las sospechas por lo que llamaron a un especialista que revisará el piano.
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Una granada VOG-25P
“Mientras limpiaban el piano, esperábamos fuera del apartamento. Cuando los especialistas abandonaron el apartamento, informaron que se había colocado una granada en el piano de los niños”, detalló Tatiana.
Los especialistas señalaron que entre los martillos del piano se encontraba una granada VOG-25P lista para ser activada cuando el piano fuera tocado. Aunque el hallazgo causó impacto a la familia, los especialistas no se asombraron debido a la gran cantidad de trampas similares que han sido descubiertas en lavadoras y otros electrodomésticos de Bucha.
“Darinka tiene un hermano menor, de 6 años, la quiere mucho y siempre está con ella al piano. Da miedo incluso pensar en el dolor irreparable que los rusos habían preparado para nuestra familia”, dijo Tatiana.
Las imágenes de la menor fueron compartidas por Mariana Hlieva, violinista y profesora de música en la Escuela de Artes para Niños en Bucha, a la que asiste Darinka.