Antonia Hernández es una de las primeras habitantes del lugar.
Foto EDH/ Miguel LemusEl tramo principal que divide la comunidad conecta la calle Agua Caliente con el Bulevar del Ejército.
Foto EDH/ Miguel LemusEn la actualidad, en la Comunidad Primero de Diciembre viven entre 5,000 a 6,000 personas, según un censo hecho por los mismos habitantes, quienes han contado también que hay alrededor de 5,800 champas.
Foto EDH/ Miguel LemusEn las improvisadas calles de tierra es constate observar a los habitantes de la comunidad acarreando algún implemento que puede servirles para hacer una reparación o remendar sus casas. La mayoría de los hogares son de lata y algunas de plástico con varas de bambú.
Foto EDH/ Miguel LemusUn 1 de diciembre de 2004 deciden poblar el terreno y la mayoría de sus habitantes integraban una organización ciudadana de excombatientes y desmovilizados del Ejército.
Foto EDH/ Miguel LemusAl centro de la comunidad una pequeña explanada hace las veces de cancha de fútbol, espacio para las reuniones de la directiva y botadero de basura.
Foto EDH/ Miguel LemusLa calle es de un solo sentido desde Agua al Bulevar del Ejército.
Foto EDH/ Miguel LemusEl derecho sobre dichos terrenos los tiene la empresa propietaria, Quebec S.A. de C.V.
Foto EDH/ Miguel LemusUn pequeño habitante camina en las calles provisionales de la comunidad.
Foto EDH/ Miguel LemusDavid de Jesús trata de amarrar a su perro "Rambocan", a su espalda construye un cuarto para uno de los miembros de su familia.
Foto EDH/ Miguel LemusLos habitantes comentan que el sistema de alumbrado y energía eléctrica es una gestión que la comunidad ha realizado, un importante porcentaje de mano de obra y de cooperación externa.
Foto EDH/ Miguel LemusLo árido del terreno ha provocado se vayan formando grietas en el suelo y con el paso del tiempo se convierten en criaderos de sancudos.
Foto EDH/ Miguel LemusMilagro de la Cruz Valle, de 23 año, desde hace un tiempo tiene que arreglárselas ella sola para dar de comer a sus tres hijos luego del fallecimiento de su compañero de vida. "Por mi condición de discapacidad no me dan trabajo fácilmente".
Foto EDH/ Miguel LemusLa esposa de David de Jesús muestra con orgullo su hogar mientras comenta, "con él yo me vine a vivir porque nos queremos y cuando hay amor uno va saliendo adelante con felicidad".
Foto EDH/ Miguel LemusDorotea Mejía hace tortillas de maíz, en un pequeño espacio de su hogar que funciona como sala de estar y bodega. Ella padece de una condición circulatoria que le dificulta la movilidad y permanecer en pie.
Foto EDH/ Miguel LemusVilma Gladys muestra el interior de su hogar, en el habita con su hijo, "como hemos podido logramos hacernos de algo de materiales, antes unas carpas nos protegían de la lluvia y del sol".
Foto EDH/ Miguel LemusMaría Irma Hernández Martínez, tiene 80 años, "lo único que tengo en la vida es este pedazo de tierra y estas latas y una que otra gallina", el único espacio que tiene para movilizarse es un sofá afuera de su casa, ya que una enfermedad reumática le ha afectado las articulaciones.
Foto EDH/ Miguel LemusVilma Gladys también comenta que su hijo trabaja de recolectar piezas de metal para venderlas, "anda para arriba y para abajo mi cipote porque yo ya no pude trabajar, aveces mejor paso sentada porque caminando me mareo y me escapo a caer".
Foto EDH/ Miguel LemusArmando Hernández, tiene una pequeña tienda con la que lleva el pan de cada día a su familia, las paredes traseras a su casa y negocio están hechas de los rótulos que dejan los preventas y de latas, en temporada de lluvia se le dificulta mantener seco el interior.
Foto EDH/ Miguel LemusJosé Ovidio Caballero, como la mayoría de habitantes de la comunidad, se dedica a la recolección de productos reciclables, "muchas veces la gente me trae las latas para que yo se las corte porque quieren hacer alguna ampliación en sus casas, para mientras así me gano unos centavitos", agrega.
Foto EDH/ Miguel LemusEva Ayala trabaja recolectando latas y botellas de vidrio o plástico. Dice que ese trabajo la obliga a hacer sus labores temprano, "Me levanto temprano y para que se me olvide, que a veces no he comido, me acuesto temprano", comenta entre risas.
Foto EDH/ Miguel Lemus
Así es la comunidad Primero de Diciembre, de Soyapango, en riesgo de ser desalojada
Más de 5,000 personas poblaron un terreno que antes era botadero de basura y que después, por años, estuvo dominado por pandillas. Aseguran que la nueva empresa dueña del inmueble les exige un pago, o desalojar la comunidad 1 de Diciembre en Distrito de Soyapango, San Salvador Este.