Desde las coloridas alfombras de su comunidad en Sonsonate hasta los prestigiosos salones de arte en Milán, la historia de Carlos Isaac Cortez Ruiz es la de un artista que ha convertido sus raíces en el motor de su creatividad.
Con cada trazo, este pintor salvadoreño captura la esencia de su tierra natal, fusionando tradición y modernidad en obras que reflejan su identidad y su pasión por el arte.
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El compatriota nació el 18 de octubre de 1990 en Sonsonate, El Salvador, y creció en el cantón San Lucas, rodeado de la naturaleza y la vida rural. Hijo de un campesino y una talentosa costurera, desde pequeño sintió una conexión especial con el arte.
Sus maestros en el Complejo Educativo Cantón San Lucas pronto notaron su habilidad para el dibujo, talento que empezó a desarrollar pintando las tradicionales alfombras de su comunidad.

Su educación media en el Instituto Politécnico Sonsonate (2007-2009) lo llevó a especializarse en un técnico vocacional comercial, pero su verdadera pasión por la pintura despegó en 2015, cuando tomó talleres en la Casa de la Cultura de Sonsonate. Sus primeras obras en lienzo fueron un éxito inmediato, lo que lo motivó a explorar nuevas técnicas y estilos.
En 2016, Cortez Ruiz dio sus primeros pasos como docente, impartiendo clases de pintura a jóvenes de su comunidad. Esta vocación por compartir el arte lo llevó a enseñar en su antigua escuela en 2020 y 2021.
Paralelamente, se adentró en el mundo del muralismo y la escultura, colaborando con artistas como Carlos Hernández en murales para instituciones públicas y negocios, y con el escultor Julio Hernández en imponentes piezas en todo el país. También ha donado obras para causas benéficas, demostrando su compromiso con la comunidad.
Decidido a desarrollar una voz propia en el arte, en 2016 optó por independizarse y plasmar sus emociones en lienzos que reflejan sus vivencias y su amor por El Salvador. En 2022, su talento lo llevó a Milán, Italia, donde continúa su formación y expande su impacto a nivel internacional.

Su primera obra en Italia, “Mi lindo El Salvador”, es un tributo a su país, incorporando elementos icónicos como el ave nacional, la iglesia metropolitana y los paisajes volcánicos. En 2023, presentó piezas en el Palacio Real de Milán, abordando temas como la libertad de expresión y la identidad cultural salvadoreña. También participó en eventos artísticos internacionales, como el concurso de pintura en Piazza Lima, en celebración de la independencia de Perú.
En 2024, su arte sigue ganando reconocimiento. Presentó una obra en el Consulado de El Salvador en Italia representando al "Círculo de Bohemios Literarios en Italia" y, en septiembre, fue invitado a exponer “El Campesinado Salvadoreño” durante las fiestas de independencia en Milán. Esta pieza rinde homenaje a los trabajadores del campo, evocando la figura de su padre y sus raíces.
Las obras de Carlos Isaac Cortez Ruiz se distinguen por su uso de colores cálidos y vibrantes, retratando la vida, la cultura y las tradiciones de El Salvador. Su arte trasciende el lienzo, plasmándose también en textiles como vestidos, zapatos y carteras, llevando su pasión a nuevas formas de expresión.

Con cada exposición y cada pincelada, Cortez Ruiz reafirma su compromiso con el arte y con su país, demostrando que las raíces pueden convertirse en alas cuando se transforman en creatividad y pasión.
(Artículo elaborado con asistencia de IA)
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