El Salvador es uno de los países con las tasas más altas de feminicidio en el mundo, y muchas de estas tragedias ocurren dentro de relaciones de pareja marcadas por un patrón repetitivo de violencia.
En este sentido y para ayudar a combatir esta problemática, las organizaciones Salvador’s HOPE y Abigail Association impulsan en el país el programa "Women of Hope", con un objetivo claro: empoderar a mujeres, adolescentes y niñas para reconocer las señales del abuso y romper con el ciclo de violencia antes de que sea demasiado tarde.
Dentro de esta iniciativa se ejecutan capacitaciones a mujeres líderes mediante talleres de formación en liderazgo. Una vez preparadas, estas líderes están listas para dirigir programas de prevención de violencia dirigidos a adolescentes, impactando directamente en sus comunidades y fomentando una cultura de respeto y equidad.
A la vez -cada año- como parte de estos esfuerzos para promover el liderazgo y el empoderamiento femenino, las referidas entidades internacionales organizan la convención "Levántate y Resplandece", un evento anual que se realiza durante la semana del Día Internacional de la Mujer y se enfoca en celebrar el valor, la dignidad y la importancia de las niñas y mujeres en el país.

¿Cómo reconocer el ciclo de la violencia?
De acuerdo con Salvador’s HOPE y Abigail Association, las relaciones abusivas suelen seguir un patrón cíclico que dificulta que la víctima identifique el peligro y tome la decisión de alejarse. Este ciclo consta de tres fases principales:
1. Fase de luna de miel:
La relación comienza con romance, flores, muchos cortejos y atención. Se suele decir “Te amo” muy temprano, para luego convertirse en un fuerte y rápido involucramiento. A medida que el ciclo continúa, esta etapa se caracteriza por el agresor pidiendo disculpas, poniendo excusas por su comportamiento, comprando regalos lujosos y siendo extra afectuoso con el fin de hacer que la víctima se quede.
2. Fase de acumulación de tensión:
La tensión se presenta como pleitos, abuso emocional y psicológico, críticas, apodos, amenazas, intimidación y puede incluso haber abuso físico menor. La víctima muestra miedo; los incidentes menores ocurrirán, habrá gritos y manipulación cuando el agresor sienta que su control está en riesgo. La víctima todo el tiempo tratará de mantener al agresor tranquilo para evitar un estallido de violencia.
3. Fase de explosión:
La víctima sufre de un abuso mayor, agresión verbal, física, sexual y psicológica. La tensión se libera a través de violencia o de otras tácticas intensas, esto dependiendo de la historia de abuso dentro de la relación. Típicamente, la violencia empeorará con el tiempo y en esta etapa ocurrirán intentos de intervención externa de familiares, amigos o personas allegadas a la víctima.

Un llamado a la acción
Romper el ciclo del abuso es posible con apoyo y acceso a herramientas adecuadas. Programas como "Women of Hope" ofrecen acompañamiento para que más mujeres puedan recuperar su autonomía y vivir libres de violencia.
“Creemos que cada mujer y niño merece vivir una vida libre de violencia. Nuestro compromiso es brindar apoyo y educación para que más mujeres puedan romper el ciclo del abuso”, señalaron representantes de Abigail Association y Salvador’s Hope, a través de un comunicado de prensa.
Para conocer cómo este proyecto está apoyando a mujeres y niñas a romper el ciclo, puedes obtener más información en www.salvadorshope.org o seguir a @salvadorshope en Instagram y Salvador’s Hope en Facebook.

