El Racing Club de Argentina se proclamó, este jueves, campeón de la Recopa Sudamericana por primera vez en su historia, después de superar 0-2 a un Botafogo desorientado y que dejó una imagen más que preocupante en el Nilton Santos de Río de Janeiro.
Con esta, es la octava vez que el campeón de la Copa Sudamericana, en esta ocasión Racing, se impone al de la Copa Libertadores, honor que le cabe al Botafogo, en la Recopa, certamen que se viene disputando desde 1989.
Matías Zaracho (50'), que entró en el descanso para sustituir a Luciano Vietto, y Bruno Zuculini (69') certificaron el título para el conjunto argentino, con dos goles en veinte minutos de la segunda mitad.
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La victoria en suelo carioca constató la enorme superioridad de los hombres de Gustavo Costas, que ya habían ganado sin problemas en la ida por idéntico resultado.
El cuadro de Avellaneda llevaba 36 años sin levantar un título internacional y en tres meses ha ganado dos: la Copa Sudamericana y esta Recopa en la que se enfrentó a un campeón de la Libertadores desconocido.
Botafogo es otro sin el brasileño Luiz Henrique y el argentino Thiago Almada, los dos fichajes más caros de la historia del club que pertenece al magnate estadounidense John Textor. Ambos hicieron las maletas rumbo a Europa y dejaron a oscuras al "Fogão".
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Si el Nilton Santos esperaba una noche con un arranque endemoniado de su equipo en busca de la remontada, se decepcionó. Nada de presión asfixiante o acoso numantino a la portería de Gabriel Arias.
Botafogo dominó, rondando por momentos el 75 % de la posesión, pero de nada le sirvió. La dinamita estaba en poder de Racing.
La Academia se sintió cómoda y solo sintió algo la presión en la recta final del primer tiempo, cuando los locales amagaron con despertar.
Fiesta en el banquillo de Gustavo Costas. La reacción de Textor en la grada tras el tanto de Zuculini lo dijo todo: se levantó de su asiento y enfiló las escaleras hacia el interior del estadio con gesto serio.