Hace varios días se confirmó en voz del presidente del Comité de Regularización de la Federación Salvadoreña de Fútbol, el panameño Rolando González, que el partido entre El Salvador y Surinam del próximo 10 de junio se realizará en el estadio Cuscatlán y no en el Nacional Jorge "El Mágico" González, que fue sede del amistoso de la Selecta ante Pachuca, el pasado 22 de marzo.
El capitán de la selección cuscatleca y también del Águila, Darwin Cerén, contó ayer que el director técnico del combinado nacional, el colombiano Hernán Darío Gómez, le consultó la mejor opción para programar el juego ante el rival caribeño. La elección ganadora fue el "Coloso de Monserrat", un escenario que provoca temor, según palabras de Cerén.
"El profe (Hernán Darío Gómez) preguntó al grupo y el grupo se siente más cómodo jugando en el Cuscatlán. Sabemos que el Cuscatlán es un estadio que da miedo a los rivales. Han venido grandes selecciones aquí y han sido partidos difíciles para ellos. Mientras más incómodo le hagamos todos los partidos al rival, yo creo que vamos a tener una leve ventaja. El Cuscatlán, obviamente, tiene algo especial y queremos jugar siempre allí", afirmó Cerén, tras el Clásico Nacional que su equipo, Águila, empató 1-1 ante FAS.
