Este viernes entró en vigencia el decreto legislativo que aprobó el acuerdo entre El Salvador y Haití para el envío de una Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS) a la isla caribeña, luego de cumplirse con el plazo luego de su publicación en el Diario Oficial.
El documento de “Acuerdo sobre las Protecciones de la Condición de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS) en Haití” fue aprobado por la Asamblea Legislativa el 30 de octubre de este año y fue publicado en la edición del 7 de noviembre del Diario Oficial.
La asistencia del país con Haití será a través de la Fuerza Armada, por medio de un contingente que ejecutará operaciones de evacuación médica.
Entre las condiciones de la Misión se establece que “las operaciones de la MMAS en Haití se realizarán de conformidad con el derecho internacional, incluso con el derecho internacional de derechos humanos, según corresponda”.
El gobierno de Haití se compromete a “tratar en todo momento al personal de la MMAS con pleno respeto a los principios y las normas de los convenios internacionales aplicables en misiones similares”.
La MMAS podrá ostentar banderas, emblemas o distintivos en sus sedes, campamentos, instalaciones, vehículos, embarcaciones y aeronaves que utilice.
En el articulado se establece que el personal de la MMAS deberá poseer y portar armas de acuerdo con las órdenes emitidas por el comandante de la Misión, de acuerdo con las directrices o procedimientos de esta.
“Al ingresar en Haití, la MMAS deberá brindar al Gobierno listas de sus armas de fuego y municiones”, reza la parte final del numeral 10 del artículo 8.
Además, el acuerdo incluye que el comandante de la Misión tendrá la autoridad de investigar y aprehender a miembros del personal que cometan faltas disciplinarias graves, según las políticas y directrices conductuales y disciplinarias, y procurará el trasladado de dichos miembros a las respectivas autoridades del país participante.
Por su parte, el gobierno de Haití deberá garantizar la protección y la seguridad del personal de la MMAS, su equipo y sus instalaciones contra atentados o actos que impidan cumplir su mandato.
“Si los miembros del personal de la MMAS son capturados, detenidos o tomados como rehenes en el ejercicio de sus funciones y se ha establecido su identificación, el Gobierno garantizará que se liberen y devuelvan rápidamente a sus respectivos países u otras autoridades apropiadas”, agrega el acuerdo.
Además, el personal de la MMAS, junto con sus bienes, equipo, provisiones, suministros, materiales, vehículos, embarcaciones y aeronaves, incluyendo la de sus contratistas, “gozará de de libertad de movimiento pleno, sin restricciones y sin demora por todo Haití” donde la misión se encuentre operando.
No obstante, cuando se trate de una gran movimiento de personal y equipos por aeropuertos, ferrocarriles o carreteras para el tránsito en general, se deberá coordinar con el gobierno de Haití.
El personal de la MMAS contará con privilegios e inmunidades de acuerdo a convenciones internacionales y se le eximirá de impuestos sobre los salarios y emolumentos que reciban en sus servicio.
El gobierno haitiano también deberá facilitarles el ingreso, la residencia y la salida del país.