Artículo
de opinión
¿Quién gano los VII
Juegos Centroamericanos?
La pelea abierta por las medallas entre Guatemala y
El Salvador marcó los últimos días
de los Juegos Centroamericanos y con ello se
perdió en gran parte el espíritu de unidad
regional que encierra la justa.
- Rodrigo Baires
Q.
- Enviado
Especial
La
primera medalla que gané fue a nivel colegial...
No era ni siquiera una medalla. En mi colegio, por
tirarme a la piscina y llegar en segundo lugar durante
una competencia de natación, me dieron una
escarapela de listón verde con "segundo lugar" en
letras plateadas amorfas. Ese primer reconocimiento lo
tengo guardado para siempre.
Pero fue muchos años después, cuando
Rafael Santos y Juan Carlos Herrera, entrenadores de
atletismo, me explicaron que los principales rivales en
toda competencia eran mis propias limitaciones,
empecé a ver con otro significado cada medalla, no
importando el color de las mismas, y cada reconocimiento
ganado. Un principio básico del Olimpismo.
Apegados a este y a otros principios del Olimpismo,
anacrónicos para muchos, los Juegos
Centroamericanos se crearon para unificar a los pueblos
durante una lid deportiva fraternal, en el que las
medallas correspondían a los atletas y no a los
países. Para los VII Juegos de Guatemala 2001
parece que esto quedó en el olvido.
Es un hecho que la pelea por las medallas entre
Guatemala y El Salvador, real o imaginaria,
comenzó meses atrás. Supuestos "boicots",
participación sesgada, jueces parcializados, etc.
fueron algunas de las acusaciones que "chapines" y
"cuscatlecos" se hicieron mutuamente. El ganar a toda
costa para ser el "Campeón centroamericano" era
una consigna.
Por eso no fue raro ver a observadores de ambos lados
pendientes de las competencias. Por un lado, los
guatemaltecos tenían que salir adelante con la
gastada figura de su deporte; del otro lado de la
frontera estaba el justificar la inversión
gubernamental en el deporte de alto rendimiento.
¿Válido? Quizás.
¿Incertidumbre?
Al final, con la carencia de un medallero oficial, una
de las grandes fallas del Comité Organizador de
los Juegos (COJUCA) -entre otras-, cada quién hizo
suyo, incluyendo a los medios de comunicación, una
tabla donde las medallas de oro variaban en cantidad de
país a país, pero con El Salvador a la
cabeza los del problema eran los "chapines".
Para la noche del sábado, pasado el
pánico, estallaron en el lado salvadoreño
las polémicas arbitrales en el boxeo. Guatemala se
fue arriba en la general con "supuestos" arreglos de los
jueces.
Desde El Salvador, Enrique Molins, presidente del
Instituto Nacional de los Deportes (INDES), gastó
su tiempo hablando a Guatemala. "¿Qué pasa
con el medallero?", era la pregunta obligada.
Reunidos a puerta cerrada en una habitación del
hotel Camino Real, en Guatemala, la gerencia
técnica del INDES y los delegados de todos los
deportes contaron una y otra vez las medallas doradas
obtenidas.
Cuando el reloj marcó las 11:38 de la noche,
Juan Rivas, jefe de la delegación
salvadoreña, junto a al técnico Rodovaldo
Deús, bajaron al "lobbie" y ante la mirada de
varios dirigentes, dijo: "El Salvador va una medalla
arriba... 130 de Guatemala a 131 de El Salvador". Al
día siguiente nadie sabía a ciencia cierta
qué país estaba arriba o por cuanto.
Los campeones
Rivas, a la sazón miembro del ejecutivo del
Comité Olímpico de El Salvador (COES), se
olvidó de los principios básicos del
olimpismo, al igual que habían hecho los
guatemaltecos.
En ambos frentes de batalla se olvidaron de que
detrás de cada medalla, con apoyo económico
o no de los gobiernos de sus países, está
una persona con nombre y apellido.
Ellos, uno a uno, son realmente los ganadores de estos
Juegos y las presiones hacia los atletas por cumplir un
pronóstico obligado o el desapego al juego limpio
para asegurar el primer lugar en el podio no sólo
alimenta un vano ego pseudonacionalista, sino que
también limita a nuestros atletas a mostrar de lo
que verdaderamente son capaces.
Verónica Quijano, Fabiola Aycinena, José
Sochón, Cheliy González, Dalila Rugamas,
Elsa Monterrosa, Alfredo Far, Evelyn García, Cyril
Martin y otros tantos son nuestros ganadores. Para ellos,
un aplauso y nuestro reconocimiento.