Edición especial
Hablemos del milenio

Artículos de este especial

El ocaso de un milenio
Ingeniería genética.
El desafío del nuevo siglo.
La epidemia mortal
El Salvador.
Segundo con más casos en C.A.
Ciudad del recuerdo
Centro histórico de San Salvador
Cien años de logros y retrasos
Medio ambiente vulnerable
Desertificación
Crisis con el agua
Valioso legado cultural
El despertar de las artes
El Salvador en lienzos
Edad de oro para la ciencia
Peligrosa energía atómica
Un mensajero llamado "Internet"
La última década.
Más desafíos que logros
Tratado universal.
Convención de los Derechos del Niño
Niñas del mundo.
Una dramática explotación sexual
Promesas que aún no se cumplen
Animales excepcionales
Hazañas y aventuras
Desgracias, infidelidades y mitos
Subidos de tono
Por el derecho al voto
La era de la reivindicación
   
Portada de Especial
Hablemos
El Salvador.com
   
hablemos@elsalvador.com
 

 

La ciencia viajó a pie durante más de diez siglos. Centurias después, algunas veces cabalgaba y en otras volvía a caminar. Para finales del siglo XVIII, con la Revolución Industrial, se embarcó; ya para el siglo XIX viajaba en tren, y en la presente era empezó un recorrido casi fantástico, primero en automóvil y por último en avión supersónico.


El deseo de conocer otros planetas se hizo realidad con los primeros intentos del “Sputnik”, nombre que recibió una serie de satélites artificiales lanzados por la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), con la finalidad de desarrollar y poner a prueba la tecnología necesaria para obtener datos del espacio exterior.
El “Sputnik I” fue lanzado el 4 de octubre de 1957. A partir de este lanzamiento inicia la verdadera exploración espacial.
El 3 de noviembre de 1957, los soviéticos pusieron en órbita por primera vez a un ser vivo: en el “Sputnik 3” iba la perra “Laika”. Este primer experimento permitió a los soviéticos lanzar al espacio al primer hombre.
 

Yuri Alexeyevich Gagarin fue el cosmonauta ruso que imprimió su nombre en la historia al realizar el primer vuelo orbital alrededor de la Tierra en 1961.
Estados Unidos lanzó con éxito en 1958 su primera nave, el “Explorer III”. Dos anteriores no tuvieron éxito.
Fue necesario enviar más de 50 aparatos espaciales (repartidos sólo entre los Estados Unidos y la URSS) para que el 20 de julio de 1969 los astronautas de la expedición “Apolo XI” aterrizaran en la Luna.
Los tripulantes eran Neil A. Armstrong (el primer hombre que pisó la Luna y que repitió la hazaña en 1999), Edwin E. Aldrin y Michael Collins.


 

Marte a la vista

La verdadera exploración del planeta rojo comenzó en 1964, cuando los estadounidenses enviaron la sonda “Mariner 4”, que lo sobrevoló el 14 de julio de 1965 y consiguió 22 fotografías en las que mostraba una superficie cubierta de gran número de cráteres, como la Luna o Mercurio.
También reveló que Marte no tiene un campo magnético global, sino que posee extrañas anomalías magnéticas en ambos hemisferios.
Quizás el programa espacial que más éxito ha tenido —después de la llegada del hombre a la Luna, junto con el programa “Voyager”— haya sido la misión “Viking”, uno de los más ambiciosos de la agencia espacial norteamericana, la NASA, durante la década de los años setentas.

El “Viking-Lander 1” aterrizó en Marte el 20 de julio de 1976 y el “Viking-Lander 2” lo hizo el 3 de septiembre del mismo año sobre la extensión conocida como “Utopia Planitia”. En total se realizaron más de 57.000 fotos de la superficie y los “landers” consiguieron cientos de mediciones.
 

Además, con la ayuda de un brazo robot rascaron algunos puntos del terreno circundante y analizaron las muestras recogidas en busca de microorganismos.
Aunque en un principio se dijo que los “Viking-Landers” no habían encontrado vestigios de vida, la polémica sigue abierta. Al parecer, los experimentos y lugares donde se realizaron no fueron los más indicados y aún existe cierta controversia en cuanto a los resultados obtenidos.

Misión “Mars Pathfinder”

La misión “Pathfinder” consistía en probar si con este tipo de misiones de bajo presupuesto sería posible transportar algo desde la Tierra y ponerlo sobre suelo marciano de forma segura.
La nave tuvo un costo total de 265 millones de dólares, catorce veces menos de lo utilizado en las “Viking” y solo se tardó tres años en su diseño, construcción y lanzamiento. La misión fue un éxito y el 4 de julio de 1997 se posaba en la región de “Chryse Planitia” conocida como “Ares Vallis” o “Valle de Ares”.
Al día siguiente de su llegada, de la sonda bajó un pequeño vehículo, el Sojourner, teledirigido desde la Tierra. Este robot todoterreno tenía la misión de acercarse a las rocas que circundaban el lugar de aterrizaje y con un sofisticado aparato realizó múltiples análisis sobre las mismas.

 

Hacia el nuevo milenio
Con la desaparición de la Unión Soviética, los Estados Unidos se perfilan como el principal investigador del espacio exterior, con proyectos que tienen éxito y que fracasan, como las pérdidas que ha sufrido con el más reciente programa: el “Mars Program”, que ha tenido hasta ahora dos fracasos: en octubre pasado se perdió la nave “Mars Climate Orbiter”, que se desintegró en la atmósfera marciana por un grave error en las mediciones efectuadas por la NASA.
El segundo sucedió en la primera semana de diciembre cuando se perdió todo contacto con la “Mars Polar Lander”. La nave espacial, que costó 165 millones de dólares, debía cavar una zanja de 50 centímetros de profundidad, obtener muestras de tierra con un brazo mecánico y colocarlas en pequeños hornos. Allí debían ser calentadas para extraer posibles gases volátiles, como vapor de agua. De esta manera se comprobaría si en el subsuelo marciano hay presencia de agua en forma de hielo.

Con la llegada del nuevo milenio, la NASA continuará enviando misiones a Marte. También la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Instituto para el Espacio y la Ciencia Aeronáutica (ISAS) han desarrollado sus propios programas de investigación. 
Después de la última de las misiones propuestas, la “Mars Sample Return”, quizás llegue a ser la más ambiciosa de todas: poner sobre Marte a seres humanos y traerlos de regreso a la Tierra sanos y salvos.



Arriba
Derechos Reservados 1999 ®
El Diario de Hoy - El Salvador C.A.