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En definitiva,
el siglo XX ha sido el que ha tenido mayores cambios en todos
los aspectos de la vida, y no es una exageración; es la
realidad. ¿Quién puede negar los avances que han
ocurrido en lo social, lo político, lo militar, lo económico,
lo cultural; en la medicina, en la ciencia, en la tecnología
y hasta en la forma de vestir? O, por el contrario, nadie puede
negar el deterioro ambiental que ha tenido el planeta en esta
centuria.
Hay desarrollos y retrocesos que han tocado a casi todas las regiones
del mundo, y El Salvador no ha sido la excepción. Es por
eso que en esta edición especial se presentan esos avances
y regresiones.
Hechos sobresalientes que han influenciado en algún sentido
el diario vivir del salvadoreño. Por ese motivo presentamos
lo que ha sucedido a nivel internacional y nacional. Así
conoceremos los adelantos en la medicina, el control de algunas
enfermedades y el nacimiento de otras contra las que existe una
férrea lucha.
Les
presentamos una parte de la fructífera creación
humana, inventos y adelantos tecnológicos que han transformado
la forma de trabajar, entretenernos, estudiar o, mejor dicho,
de nuestra forma de vivir.
Haremos un viaje hacia las antiguas civilizaciones que el tiempo
había sepultado, conoceremos las variadas forma de expresión
artística, nos enriqueceremos con las nuevas ideologías
sobre los derechos de la mujer y los avances en los derechos humanos,
principalmente de los más desprotegidos como la niñez
y los ancianos.
No obstante, también hay noticias no muy atractivas, como
el deterioro ambiental que afecta no solo a El Salvador, sino
sin ningún temor a equivocarnos a todos los
países del mundo.
Se presenta un balance poco alentador para contrarrestar el daño
ecológico al que ha sido sometida la naturaleza, la que
de seguir así traerá graves consecuencias para todos
los seres vivos.Todas estas cosas, y otras más que por
razones de espacio no presentamos han hecho de esta época
un siglo diferente, que nos ha regalado comodidad y beneficios,
pero también daños irreversibles en el medio ambiente.
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Arriba:
De izquierda a derecha Mirella de Olivares,
Roldán Serrano, Élida Moreno, Orsy Campos, Miguel
Ramírez y Yanira Árias.
Izquierda:
La periodista Tania Urías durante
una misión especial.
Sólo
queda esperar que el nuevo milenio nos dé lo que hasta
ahora no hemos conseguido: la paz; la cura contra el cáncer,
el sida y la tuberculosis, entre otras enfermedades; la seguridad
individual y social, y mejorar la calidad del ambiente y de nuestras
vidas, cosas por las que cada salvadoreño debe luchar todos
los días.
Por último queremos agradecer a todos nuestros lectores
por su continua retroalimentación que hemos tenido durante
todo el año, ya sea por teléfono, por carta y por
el correo electrónico, y a la vez les pedimos disculpas
si alguna de sus cartas no se publicó, pero no se hizo
con el fin de no hacerlo, sino porque el espacio fue muy poco
mientras la correspondencia se multiplicaba.
Los animamos a seguir con nosotros en el nuevo año y que
la paz, la dicha y el amor estén presentes en cada día
del 2000.
¡Feliz Año Nuevo!
La
familia de la
Revista Hablemos
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