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ANA
GUEVARA
Voy
por el oro que perdí en Maracaibo
Desde México, la velocista que será abanderada
de su país en los Juegos y la máxima estrella
internacional habla en exclusiva con El Diario de Hoy.
En 1998 se tuvo que conformar con la medalla de plata,
ahora viene por la revancha
CLAUDIO MARTINEZ/
ENVIADO EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Desde México, la velocista
que será abanderada de su país en
los Juegos y la máxima estrella internacional
habla en exclusiva con El Diario de Hoy. En 1998
se tuvo que conformar con la medalla de plata, ahora
viene por la revancha
Foto
REUTERS/ Xavier Lhospice |
Ahí está la Ana Gabriela,
ahí va... Uno de los casi 190 alumnos del
colegio Cecytem que acababan de visitar el museo instalado
en el Comité Olímpico Mexicano, a unos
10 kilómetros del ruiodoso Distrito Federal,
descubrió su silueta de la atleta a lo lejos
y dio la voz de alerta.
Ana Gabriela Guevara, la atleta mexicana de los 400
metros consagrada este año en la Golden League,
no parece tener aires de diva ni de estrella.
Se acerca caminando a la pista de atletismo cargando
al hombro su propio bolso, saluda a algunos deportistas
que se cruza en el camino, le hace un gesto cómplice
a uno de los obreros que trabaja en el mantemiento del
césped y sigue su rumbo. Se detiene para firmar
algún que otro autógrafo a los estudiantes
y luego continúa sin volver a ser interrumpida.
En la pista lo espera Raúl Barreda, un sabio
cubano canoso que es su entrenador desde 1998, para
darle las primeras indicaciones del día. Aunque
se puede decir que Barrerda es el hacedor del éxito
de Ana, el verdadero descubridor Luis Cruz Betancourt,
otro cubano, que tuvo la acertadada decisión
de convencer a Guevara de que dejara el baloncesto y
se pasara al atletismo.
Ella jugó al baloncesto tres años,
pero cuando vi su tremenda zancada y su frecuencia de
paso me di cuenta que era buena para correr y le sugerí
que probara con el atletismo, explicó alguna
vez Cruz, quien siempre recuerda la vez que le hizo
la prueba de resistencia y ella le ganó a casi
todos los hombres. De un millón de personas
sólo una sale como Ana, confesó
el cubano.
Cuando el sol del mediodía cae
como una puñalada y los niños del colegio
ya se cansaron de ver entrenar a Ana Gabriela, la atleta
que llegará a El Salvador como máxima
estrella de los Juegos Centroamericanos y del Caribe
se hace un espacio para atender a El Diario de Hoy.
EDH: ¿Qué se siente ser nombrada abanderada
de los Juegos?
A. G: Una emoción y un halago muy grande, sobre
todo porque no fue una petición del comité
olímpico sino del Presidente de la República.
Eso tiene un doble mérito. Porque antes había
sido abanderada en los Panamericanos de Winnipeg en
1999.
EDH: ¿Te preocupan tus rivales? ¿O
ya sabés que vas a ganar fácil?
-No voy a decir que voy a ganar porque siempre le puede
suceder cualquier cosa. Hay que correr y ver... Soy
un más, por más que sea la favorita. Estoy
con la ilusión de participar por mí país
y cumplir una vez más con los Juegos Centroamericanos
y del Caribe. Voy a El Salvador por el oro que perdí
en Maracaibo. (Nota: perdió con la jamaiquina
Ssndie Richards por cinco centésimas)
EDH: A algunos le cayeron mal tus declaraciones. Eso
de que los Juegos debían suspenderse por la ausencia
de Cuba.
AG: Fue un malentendido, pensaron que yo no quería
ir. Yo lo dije luego de mi llegada de Europa. Y esto
va más allá de la negativa de Cuba. Decía
que los Juegos, dada por las situaciones que no se pueden
impedir como los terremotos en El Salvador, se tuvieron
que alargar hasta diciembre, que para nosotros está
muy fuera de timpo. Y lo tomaron como que era un rechazo
de mi parte, y no fue así.
EDH: ¿Entonces no hay dudas sobre tu presencia?
AG: Por supuesto que voy a ir. El tema es que yo terminé
mi temporada en septiembre y tengo que esperar a diciembre
para volver a competir. Ese era el problema. Pero cambié
toda mi rutina por los Juegos. Yo siempre dije que quería
ir a El Salvador para cumplir con el Comité Olímpico
y con la delegación. Y voy a cumplir. Además,
¿cómo voy a faltar si tengo que llevar
la bandera?
EDH: -¿Qué significan estos Juegos?
-Para empezar, ganar ese oro que me falta. No es una
asignatura pendiente pero sí una inquietud. Hay
que ir por etapas. Luego vendrán los Panamericanos
de República Dominicana y así recorreré
el el ciclo que termina en los Juegos Olímpicos
del 2004.
-¿Esa es tu gran meta?
Sin duda que Atenas 2004. Pero siempre hay que ir paso
a paso. Antes tendré que defender el oro de Winnipeg.
La voz de Ana suena sumamente grave, lejos de lo que
uno puede imaginar para una joven de 23 años.
Gesticula poco y sus frases son entrecortadas.
Cada tanto se recoge el cabello rebelde que se le escapa
debajo del gorro de bésibol Nike. La marca de
ropa estadounidense, con la que firmó un interesante
convenio hasce un año y medio, la viste de pies
a cabeza. Zapatillas, medias, pantalones, camiseta,
reloj, bolso y gorro. Sin entrar en intimidades, se
podría decir que sólo los aros de oro
y los multicolores lentes Oakley -inconfundibles en
ella- son lo único que no llevan el logo de Nike.
Tan grande es el vínculo con esa marca, que próximamente
Ana Gabriela viajará a Portland, Oregon, donde
la empresa tiene su laboratorio, para que le realicen
un calzado especial con el que la atleta podría
correr los 400 metros en 48 segundos.
Se trata de algo que Nike ya ha hecho
con otros tres deportistas mexicanos: el maratonista
Dionicio Cerón, el velocista Alejandro Cárdenas
y el portero Jorge Campos.
En una de las rodillas puede verse una cicatriz.
¿Operación de meniscos?
Nada de eso. Un recuerdo de la infancia: se subió
a una moto sin saber manejar, aceleró y la moto
salió disparada. Ella quedó en el suelo,
bastante golpeada. En la espalda, invisible a los ojos
extraños, tiene otra que le produjo un auto que
la atropelló cuando tenía siete años.
Sin embargo, lo que más llama la atención
de Ana Guevara -al margen de su voz- son sus largas
y cuidadas uñas que harían morir de envidia
a Morticia Addams. Es que en mi época de
basquetbolista no podía dejarlas crecer, así
que ahora aprovecho, dice mientras se las observa
detenidamente. Aunque acostumbra a pintarlas de colores
fuertes, esta vez eligió un discreto balnco pálido.
-Tu gran meta son los Juegos de Atenas 2004.
¿Ya pusiste fecha de retiro?
-No, creo que todavía falta mucho tiempo para
eso.
-¿Nunca pensaste en ser madre, tener hijos...?
-Puede ser, pero falta tiempo. Ahora estoy aprovechando
este momento de la vida para correr. Digamos que este
es el tiempo del atletismo, después veremos...
No sé qué voy a hacer en el fuuto, hay
muchas cosas que hacer en el deporte. Tal vez esté
casada, tal vez tenga hijos. Puede que sea dirigente,
entrenadora... No me he puesto a pensar, pero difícilmente
podría desligarme del deporte.
-¿Cómo es la relación con tus
padres?
-Son mis mejores amigos, aunque las distancias nos han
separado un poco. Por suerte existe Internet y el teléfono
para acortar las distancias. Ellos han sido el soporte
de mi carrera.
-¿A qué se dedican?
-Ana María, mi mamá, es ama de casa, y
cuando me puede me acompaña a Europa. Ahora estuvo
en algunas de las carreras de la Golden League. Otras
veces viaja alguna de mis cuatro hermanas para hacerme
compañía. A mi papá, César,
lo veo menos. El tiene un negocio de alarmas.
-Por estos días viajarás a Mónaco
a la gala de la IAAF. Estás en la terna junto
a Marion Jones y Paula Radcliffe para ser elegida la
atleta del año.
¿Hay posiblidades de ganar?
-Es dificil comparar las trayectorias de Marion Jones
y la mía, pero se abren muchas oportunidades
de que lo gane. Tuve un gran año y es el momento,
ya que después habría que esperar hasta
el 2004, porque el año que viene no voy a competir
tanto en Europa.
-¿No te aburriste de ganar siempre en la Golden
League?
-No, ganar nunca aburre. Yo aprovecho mi momento, sé
que en algún momento va a aparecer la persona
que me gane. Pero me preparo sin mirar en las rivales,
ya que cualquiera puede estar en un mal día y
entonces te ganan.
-¿Y el oro de la Golden League por haber ganado
las ocho pruebas?
-Para sorpresa de todos, no eran lingotes de oro sin
chocolates. Pero chocolate suizo, delicioso, del bueno...
Eso sí, me dieron el equivalente en dinero. Y
eso está en el banco.
-¿Qué hacés cuando no estás
entrenando?
-Me gusta ir al cine, leer, estar con amigos... Un poco
de todo. Actividades extras no puedo hacer, con el atletismo
es suficiente.
Entreno todos los días entre 5 y 7 horas seis
días a la semana. El domingo es el único
que descanso. Solamente así se puede estar en
un gran nivel.
-Pero la clave no es sólo el entrenamiento, sino
cualquiera sería exitosa.
¿Cuál es el secreto?
-La colabopración de mi entrenador, el equipo
de trabajo, el empeño que le ponga uno y la calidad
del entrenamiento. Todas esas cosas son las que en difinitva
hacen que una pueda llegar o quedarse en el intento.
| SU
EVOLUCION DE LOS 400 METROS |
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Año
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2002
2002
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Segundos
55.24
52.46
50.65
50.70
49.70
49.97
49.25
49.16
49.69
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Lugar
Sydney,
Australia
Toluca, México
Lisboa, Portugal
Sevilla, España
México, D.F.
Edmonton, Canadá
Mónaco
Zurich, Suiza
Bruselas, Bélgica
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| LA
FICHA |
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Nombre:
Ana Gabriela Guevara Espinoza
Edad: 23 años
Fecha y lugar de nacimiento:
4 de marzo de 1977. Nogales, Sonora
Lugar de residencia:
Hermosillo Sonora
Altura: 1.75
cm
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Peso: 62
kg
Cabello: castaño
Ojos: Café
Actuación de Juegos
Centroamericanos y del Caribe:
400m segundo lugar (51.31)
y 800m segundo lugar (2:01.12)
en Maracibo 1998.
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